Friday, January 14, 2011

¡Ups! Ahora voy a tener que ser "superficial e inconstante"

Hoy es un gran día. Ya me había deleitado con mi blog favorito cuando Maddox recordó el principio simplón en que se basa el horóscopo (dibujitos conformados por líneas imaginarias que van de una estrella a otra al azar, y todo porque Virgilio y Homero escribieron libros entretenidos de ficción hace más de 20 siglos), y esta mañana mi hermana Isabel me dio la simpática noticia de que al fin un astrónomo (es decir, un científico que estudia los astros de verdad) se dignó recordarles a los astrólogos (acaudalado gremio de estilistas y ex-hippies coaches de vida, maestros de superación personal y expertos en autoayuda que deciden el destino de millones de terrícolas cada mañana) que las estrellas no son puntos estáticos en el firmamento.

(Edwin Hubble, astrónomo que revolucionó la visión del universo)


(Walter Mercado, astrólogo que rige tu vida)


¡Cielos, no! El universo se mueve y, así también, la Vía Láctea y el eje de Tierra. Por lo tanto, los signos zodiacales cambian necesariamente con el tiempo. Esto significa que lo que ocurra en la oficina no depende, depués de todo, de una cabra cubista (yo le habría puesto "tendedero de ropa" pero creo que Brutus prefería creer que el esbozo rupestre de un animalote volador era el responsable de que sus túnicas amanecieran destrozadas después de los bacanales de los sábados).

Para resolver el problema, algunos astrólogos han hecho de cuenta que no pasa nada. Otros, en cambio, proponen incluir la constelación que está allí y agregar un nuevo signo zodiacal. Su nombre es Ophiuchus, que supongo debe ser anguila cósmica o serpiente voladora... Ah, no, ya me fijé y es un cavernícola con una culebra al cual llaman "el transporta-serpientes" (una reputada profesión en la antigua Grecia que hoy en día paga muy bien en Animal Planet). Es una lástima que los palitos ficticios que conforman la constelación Ophiuchus no nos hagan pensar en nada distinto a un sombrero marroquí:

(Ophiuchus)


(Sombrero marroquí)


Para los interesados, así quedaron los nuevos signos zodiacales:

Capricornio

Enero 20- feb 16
Acuario
Feb 16 - marzo 11
Piscis
Marzo 11 - april 18.
Aries
Abril 18 - mayo 13
Tauro
Mayo 13 - junio 21.
Géminis
Junio 21 -julio 20
Cáncer
Julio 20 -agosto 10
Leo
Agosto 10 -sept 16
Virgo
Sept 16 - octubre 30
Libra
Octubre 30 - nov 23
Escorpio
Nov 23 - nov 29
Ophiuchus
Nov 29 - diciembre 17
Sagitario
Dic 17 - enero 20

Resulta, pues, que los pescados ahora son los sirenitos, los cangrejos son los mellizos y los centauros se han convertido en portadores de serpientes. En vez de basar su profesión en los signos zodiacales, que sin duda habría sido una opción más lógica (ej: Piscis=pescador, Cáncer=investigador en Chernóbil, Géminis=mimo o nudista sueco, Capricornio=brujo satánico, Leo=domador de circo o metalero, Libra=juez o balanzario), la gente crea una extrema identificación con las estrellas organizadas en diagramas bidimensionales y esto se refleja en su comportamiento.

En vista del abrupto cambio de signo (que es obligatorio, no opcional) lo anterior podría traer consecuencias desastrosas a las relaciones afectivas, negocios, viajes, color de las velas del apartamento y demás aspectos cruciales de la vida humana que dependen exclusivamente del horóscopo. De repente, Eduviges comprende que su novio, ese ex-Leo que era "rudo pero fiel", fue todo el tiempo Cáncer, un artista afeminado y llorón. Ruperto descubre, con horror, que ya no es un esposo honesto y que jamás tuvo habilidad para los negocios. Por su parte, Bárbara tendrá que someterse a cirugía láser o convertir su tatuaje de Libra en uno de batería con doble platillo. Gravísimo.

Hablando de tatuajes, aquí van unos que hacen lucir a sus portadores muy sensatos y atinados:

(Ni modo de ponerle cachos y decir que es Capricornio)

("Es un jefe indio cazando a Tatanka"- Mario, 45 años, ex-Sagitario)

Pero el trago más amargo es para los Ophiuchus, quienes aún no saben cómo comportarse. Los astrólogos no han decidido qué los conquista, qué habilidades tienen, cuáles son sus cualidades y sus defectos. Peor aún, los Ophiuchus no saben si son compatibles con sus parejas. La inserción oficial del hombre de la culebra en el horóscopo podría desencadenar un desastre mundial: ¿cuántas personas que fueron contratadas por ser Piscis van a ser despedidas mañana en la tarde porque ya no son confiables? ¿Habrá muchos divorcios esta semana? Lo más terrible es no saber a qué atenerse con los demás. Al fin y al cabo, uno puede volverse "aventurero y especial" pero, ¿que su mejor amigo haya sido un escorpión traicionero todo el tiempo?

Por cierto, nunca he conocido un Escorpio. No es que ande preguntando, pero estoy segura de que a muchas personas le daba cierta vergüenza confesar que eran venenosas. Para dicha suya, otros llevarán el estigma de ahora en adelante. Menos mal que el calendario maya se acaba en 2012, así los supersticiosos sólo tienen que lidiar con la esquizofrenia incipiente del horóscopo renovado poco menos de un año. Solución permanente: recurrir al horóscopo chino, sobre el cual los cambios del universo no tienen ningún ascendiente. Ventaja: sólo depende del año de nacimiento. Desventaja: a nadie le gusta ser una rata o un cerdo.

ps: el 1 de enero de 2013 escribo el artículo de las profecías mayas (que, según escuché, son invento de un gurú de la nueva era).